martes, 6 de mayo de 2014

Cuando me miras con tus ojos océanicos

 
 
Cuando miras con tus ojos oceánicos
En el fondo de ellos navegan sueños
que yacen despiertos
En la noche silente
un rayo de luz camina por el cielo
anunciando la lluvia que comienza a caer
sobre la noche
La noche ya no está en silencio
Tú, abandonada en el desierto
de sabanas blancas, le cuentas tus sueños
Ella apenas te escucha y se le
escapan entre dos aguas
El viento los atrapa y los devuelve
a tus ojos oceánicos.
Me has contado algunos de tus sueños,
Dices que ellos te habitan y te van
poblando de deseos, sueños e ilusiones.
No te hagas ilusiones conmigo, princesa
Tú sabes que yo soy un caminante
que va tras otro sueño
Ese que se quedó en los laberintos
de los tiempos idos, pero aún presente
en estos días
Me detendré a tu lado.
Saciaré mi sed en la miel de tus labios
Comeré de tus ansias y deseos
Bajo el claro de luna, en hojas de hierbas
yaceré a tu lado.
Después tú irás en un sueño a soles lejanos ,
a planetas aún no habitados
los irás poblando a la imagen
y semejanza de tus sueños
Cuando despiertes de tu mundo de ensueños
Y regreses en busca de los pasos perdidos
que dejaste en la noche.
Cuando mires con tus ojos oceánicos
Verás la sombra de mis pasos,
Alejándose por el largo camino
 
 

 

 

 

miércoles, 23 de enero de 2013

El fin del mundo
















  Por qué cantáis la rosa , ! oh, Poetas !
Hacedla florecer en el poema.
Sólo para vosostros
viven todas las cosas bajo el Sol
El poeta es un pequeño Dios
(Vicente Huidobro:Arte poética)

El fin del mundo no será anunciado
en la televisión ni en los diarios
Llegará  en la rutina
del  séptimo día de la semana
Las mujeres estarán sentadas ante el ordenador
 y en un intento de desordenar los limites
existenciales del hastío
conversarán con sus amigas  o con un
amante virtual de su lista secreta
Los hombres mirarán el partido de futbol
o hablarán con su ultima conquista en  la red
Los niños  sentados ante el computador
Jugarán a matar el aburrimiento
o la incomunicación que habitan
en los ordenadores de sus padres
Los jóvenes navegando por  los espacios
cibernéticos de los tiempos modernos
hablarán  con sus amigos reales o imaginarios
En la plaza del pueblo, los ancianos sentados
en los viejos y desgastados bancos,
leerán el diario , comentarán las noticias y dirán
que todo tiempo pasado fue mejor
En el centro de la plaza los evangélicos
anunciando el fin del mundo y el juicio final
llamarán al arrepentimiento.
Las gentes cansadas de tantas profecías,
pasarán de largo sin prestarle atención
a sus palabras apocalípticas.
En el balcón, contemplaré las flores,
miraré el cielo buscando un signo, una señal.
Beberé vino tinto y escribiré: " Mientras exista la poesía
y los  poetas testimoniando la vida en el verbo.
 El fin del mundo seguirá siendo
 un dogma, un mito,  una profecía
 prolongada en el tiempo"

Viña del Mar, Chile, 27-12- 2011
Malmö. Suecia,  28-12-2012


sábado, 31 de marzo de 2012



                       












Versos de caminante
*Norton Contreras Robledo, al igual que todo exiliado,
viaja y termina en otro país. Suecia. ¿Ventaja cultural y
aclimatación?, en algunos casos. En otros, nostalgia y
soledad. Facturaciones de viajero de expedicionario de
peregrino de poeta que respira y parpadea en poesía. //...
Entonces, podemos empezar, porque una siempre
sabe con quién se la está jugando
**ROCÍO L’AMAR

I
A mis penas tu ausencia, estos días vacíos

este vivir sin ti, esta nostalgia mía.

A tu ansiedad mi calma

A mi andar el camino

Los pasos de tus huellas

Y mi mochila llena de cantos y poesías

A tus sueños mis noches

Los astros y las estrella

y esa luna lunera que me habla de ti

y proyecta tu sombra doblando

en una esquina de la calle en que vivo.

II

A los mares, las aguas;

A las brisas, los vientos;

A mi tu recuerdo, tu boca,

tus labios

tus besos…

tus besos

sacian mi sed y

calman mis tormentos.

A la noche, el silencio,

los astros, las estrellas silentes

A mis ansias…

el deseo de tu cuerpo,

tus pechos,

tus pezones...

toda la vía Láctea

inundando mi boca

A veces me sucede

que la vida me gana

que ya no tengo ganas de

seguir mi camino.

Y basta tu presencia,

una mirada tierna,

una sonrisa

un beso floreciendo en tus labios,

una palabra tuya

y todo el universo reflejado en tus ojos,

para seguir andando con más ganas que nunca,

porque sé que algún día,

como el agua a los mares,

como la brisa a los vientos,

se acortarán distancias

y en ese momento

llegaremos,

tú y yo,

a donde todo comienza.



III

Ven a este lado de la vida.

dale tu mano al viento.

Corre en pos del tiempo,

las horas te hablarán

te dirán que la distancia

son sutiles cortinas

que cubren los caminos

y que al final de ellos

yo te estaré esperando

y que cuando tu llegues

no importará el anillo ..

que aprisiona tu vida .

Y sabrás que ese mandamiento

Olor a sacramento

era solo hojarasca

que se la llevó el viento.

IV

El tiempo no espera

Ven desde tu territorio

de rios y arroyos navegando en tu piel

El tiempo no espera

dale la mano al destino

y cruza el puente que

te traerá a este lado del camino.

Ven a esta orilla de la vida

dame la mano y déjate llevar.

al valle de flores de lavandas

con el que has soñado desde siempre.

Ven dame la mano y déjate llevar,

el tiempo no espera

no lo pienses más.

Para este intento lo tengo todo planeado,

cuento con la complicidad de las

cuatro estaciones,

con la ayuda de la lluvia

y el viento, y para mayor fortuna

del sol y de la luna.

El tiempo no espera.

No dejes que la duda aprisione tu vuelo.

Lo tengo todo previsto.

He dejado la noche durmiendo

en el rincón de los sueños.

Tendríamos todo el tiempo del mundo,

todos los días de la vida

para soñar despiertos.

V

Hay veces que soy

los pasos cansinos de los días grises,

el sonido de un verso

que se perdió en la noche,

las huellas en la nieve, borrada por la lluvia.

Hay veces que mis pasos

vuelan por los caminos.

Hay veces que los sonidos de un verso

conjugan los días y las noches,

alegres, alegres, alegres

le cantan a la vida,

le cantan a tus ojos,

luceros de mis noches,

risueños o llorones,

pero siempre serenos

como la mar en calma.

VI

Hay veces que mis huellas

quedan en los caminos

no las borran ni el conjuro

de todos los elementos,

y es cuando tus pasos van a la par con los míos,

caminando a mi lado, de igual a igual.

Eres amiga, eres amor y la certeza

que cuando estás a mi lado,

mis pasos van ligeros,

mis días matizados

con todos los colores de la naturaleza.

VII

Hay veces que percibo

con todos los sentidos

que cuando estás conmigo

duele menos la expulsión obligada,

el destierro prolongado a través de los tiempos.

Y mi alma se alegra

de que aún en estos días,

de que aún en estos tiempos,

tú estés en mi camino,

a mi lado, eternamente tú.

Hay veces que tus besos me saben a fruta,

aquella que me ofreciste…

esa que me diste

bajo la sombra

del árbol de la vida.

VIII

Aún en estos tiempos

Aún en estos días

Vamos por los caminos…

Caminando

Siempre caminando

Adelante siempre hacia adelante,

lejos… cada ves más lejos

Algún día llegaremos

Entraremos a las ciudades

Portando una alborada rojinegro

enarbolada por aires libertarios

Y se abrirán las grandes Alamedas

( Del poemario El árbol de la vida)


* Extracto  del prefacio
Aires de Libertad: La cintura delgada de la poesia ( Poemario Aires de libertad)
**   ROCÍO L’AMAR  PRESIDENTA SOCIEDAD ESCRITORESSAN PEDRO DE LA PAZ, CHILE

sábado, 14 de enero de 2012

La salvación y el perdón de los pecados

Escuché tu voz decir
que no podíamos seguir así,
vi como salías de mi vida…
me quedé con el silencio
de las paredes del salón de visitas.
No pude dejar de pensar en tus ojos,
yo te conocí en mis sueños
antes de verte.
Llamaron a la puerta,
eran los evangélicos,
venían a ofrecerme la salvación,
el perdón de los pecados,
y de premio el paraíso.
Encontré la oferta interesante,
el premio, un deseo urgente
Le pregunté dónde y cuándo sería eso…
Al final de los días,
entonces vendrá el juicio final,
los elegidos irán al reino de los cielos
y habitarán el paraíso.
Desde niño me habían contado
esos cuentos en los que Adán y Eva
habían sido expulsados del paraíso.
Les conté de mis penas de amor,
que te habías marchado,
que yo quería el paraíso…
pero contigo
porque la vida sin ti era un infierno,
me pidieron paciencia,
y antes de irse
me dejaron una Biblia
y varios ejemplares de revistas religiosas.
Al despedirse con mirada misericordiosa
me dijeron….
¡Léalos mientras espera!
No se aburrirá
y además tendrá tiempo
de arrepentirse de todos sus pecados,
Ya se iban cuando me dijeron
con toda la bondad
acumulada en tantos sábados:
Resígnese, lo abandonó,
ella ya lo ha olvidado.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Míos tan míos, pero no tuyos

Mi última visión de ti,
fue tu rostro tras la ventana
de un tren interminable
que te llevaba de regreso.
Me quedé con el sabor de tus besos
Y tu último adiós…
revoloteando en la nada.
Falta tu presencia,
las horas pasan abrazadas al tiempo,
murmurándole al oído
los minutos pasados,
susurrándole al oído
las promesas de amor eterno,
de pasión infinita.
A través de las ventanas del tiempo,
mas allá de las tenues neblinas milenarias,
mas allá de la inmortalidad
de las horas muertas,
te entreveo, percibo tu presencia.
En el andén de los tiempos idos
aún se escucha el eco
de tus pasos fugitivos.
De la mano de tu alma
corres al infinito,
te detienes
al borde del olvido.
Aún en estos tiempos te escribo poemas,
míos…tan míos, pero no tuyos…
nunca tuyos.

lunes, 5 de diciembre de 2011

La despeinada

Llegó a través de mi poesía,
yo andaba a la deriva
iba en barlovento,
sin rumbo, sin destino,
sin encontrar un puerto
en el que anclar mis días.
Mi existencia, prolongación del recuerdo,
las sombras de un amor en fuga
enlutaban las horas.
Igual que hoy, en Malmö,
diciembre venía anunciando
la llegada del invierno.
Ella venia despeinada
melena al viento,
su cabello meciéndose en la brisa,
un mechón caído sobre su frente
le daban una expresión de bondad y ternura.
Mis ojos se recrearon en su cabellera.
Cuando entré en los laberintos de su pelo ,
era oscura la senda que traían mis pasos...
caminé noche y día

peregrino insomne
caminé días y noches
Caminé y caminé
por sus cabellos despeinados
y la senda oscura de mis pasos
la iluminó la clara luz de su mirada...
y llegó este poema amaneciendo en sus cabellos.

Del proyecto de poemario El árbol de la vida

lunes, 28 de noviembre de 2011

Nunca he estado ahí

Nunca he estado ahí...
pero estaré algún día,
en tu tierra y en tu cielo,
Caminaré por las calles
en busca de tus pasos,
y en la plaza del pueblo
me sentaré un momento
a mirar los lugares
que desde ahí contemplas,
los aprenderé de memoria
y los guardaré para verte
en ellos cuando no estés conmigo.
Nunca he estado ahí….
pero estaré algún día,
para verte a escondidas
para espiar tus pasos
para ver tu andar por esas
calles tan tuyas.
Porque todo lo abarcas
y porque donde caminas
vas dejando tu esencia.
Nunca he estado ahí….
pero estaré algún día
para oler tu brisa,
para sentir esencias
de rosas y lavandas,
impregnadas en tu piel
como el agua en el río
Nunca he estado ahí…
pero estaré algún día.
Sin que me veas
sin que lo sospeches
y desde una esquina
esperare que llegues
para decirte.....
nunca estuve aquí
pero he llegado...
me trajeron tus ojos,
tu pelo y tu sonrisa
y tu dulce mirada
que hoy encuentra la mía.
Y no me iré de ahí,
no vendré de regreso
sin robarte un beso.
Porque oler tu brisa
acariciar tu pelo,
contemplar tu sonrisa
en tus ojos de cielo,
y no besarte en la boca,
y no sentir el sabor de tus labios
sería un sacrilegio.......
El amor es un milagro,
y tu boca y ese beso tuyo
es fruta madura
del árbol de la vida.

Del proyecto de poemario El árbol de la vida



sábado, 26 de noviembre de 2011

Era impaciente mi sombra

Era impaciente mi sombra,
no me esperaba,
siempre iba adelante
Cuando yo iba a salir,
ella ya estaba esperándome
en el umbral de la puerta
Últimamente se había tomado la libertad
de cubrir mis poemas con su manto.
De pronto se volvían tristes,
melancólicos, nostálgicos.
Se volvían oscuros, pesimistas
Un día camino al trabajo
fingí un paro cardíaco súbito.
Ella al no sentir mis pasos
se volvió hacia atrás,
me vio en el suelo,
me miró con desprecio,
y me dio la espalda
para seguir su camino.
Pero no pudo…
vi el susto expresado en su cara,
la vi volver apresurada
hacia el lugar donde yo estaba.
Se acercó…
vi que me contemplaba,
se inclinó sobre mí.
Entonces aproveché el momento,
la tomé con todas mis fuerzas,
abrí un saco que llevaba
para la ocasión y la eché adentro.
Volví a la casa, abrí un baúl,
y dejé mi sombra en el fondo.
Ahí está bajo siete llaves.
Ahora estoy solo,
a veces la extraño,
¡Pero era tan impaciente,
Nunca me esperaba!
y además…
había comenzado
a extender su manto oscuro
sobre mis poemas.
En ocasiones la echo de menos,
pero ya me estoy acostumbrando
a estar sin ella,
sólo sé que a veces
es mejor ir solo por la vida
que mal acompañado.
Cuando Eva y Adán fueron desterrados,
obligados al exilio...
¿Quién habrá cuidado el árbol del manzano?
Lo que sí es seguro
es que no fue el Creador
de todos los mitos y cuentos
con los que nos han asustado
desde que éramos niños.

Del proyecto del poemario El árbol de la vida


miércoles, 23 de noviembre de 2011

Nunca volví a Canela

"no importa ser buen o mal poeta,
escribir buenos o malos versos,
sino transformarse en poeta ”
Jorge Tellier
(Traiguén, Chile, 1936-1995)

Nunca volví a Canela…
siempre ha estado en mis recuerdos.
Todos los caminos
me llevan de vuelta a esos lares
Nunca volví a Canela…
sé que algún día
caminaré sus polvorientas calles.,
detendré mis pasos en el camino
ahí donde estaba la casa.
Mis ojos buscarán el huerto,
la arboleda que quedó abandonada,
los álamos estirándose hacia el cielo,
y el sauce que a la orilla de la acequia
acaricia las furtivas aguas
que pasan a su lado
Nunca volví a Canela…
más cuando regrese…
en la plaza del pueblo
o en alguna escuela
leeré mis poemas

Del poemario en preparación El árbol de la vida

martes, 22 de noviembre de 2011

La mujer a la que las palabras no tocaban

Él sabia que ella era la única mujer
del mundo a la que las palabras no tocaban.
Ella misma se lo había dicho
el día en que le mostró uno de sus poemas
Él también sabia que hay silencios que
contienen miles de palabras.
Que miles de palabras podrían expresar
todas las emociones, todos los sentimientos.
Le dejó las palabras en el pliego de un verso
Le dejó poesias como nidos de mariposas amarillas
Le dejó las palabras aguardando en el silencio
del primer poema que escribió en un idioma
extranjero que no era el suyo.
No fue nada de fácil
Los símbolos se escondían
Las metáforas no aparecían
La semántica de las palabras era confusa
Pero terminó el poema
Aún sabiendo
que ella era la única mujer
del mundo a la que las palabras…..
no tocaban.
Del poemario en preparación El árbol de la vida

Kvinnan som orden inte berörde

Han visste att hon var den enda kvinnan
i världen som orden inte berörde
Hon hade berätta
den dagen han visade till henne sina dikter
Han visste också att det finns tystnader som
innehåller tusentals ord
Och att tusentals ord kunde uttrycka
alla känslor.
Han lämnade orden i versfåll
Han lämnade dikter som ett bo
av gula fjärilar
Han lämnade orden i tysnad
i den första dikten som han skrev på ett
främmande språk som inte var hans
Det var inte lätt
Symbolerna var gömda
Metaforer visade sig inte
Semantiken av orden var förvirrade
Men han avslutade dikten
Ändå visste att hon var den enda kvinna
I denna världen som orden
inte berörde
Ur nästa diktsamling Livets trädet

martes, 15 de noviembre de 2011

La mujer que viene en los sueños


Desde el umbral de la puerta pude ver que la habitación
estaba en penumbra,entré y siguí avanzando lentamente.
Una lámpara sobre el velador iluminaba tenuemente la oscuridad.
Mis ojos se habían acostumbrado a la poca luz,mis pasos se
detuvieron en el centro de la habitación
Miré a mi alrededor tratando de encontrar algún indicio
que me dijera donde me encontraba,nada me era familiar.
Nunca antes había estado en ese lugar.
En el silencio se oía una respiración acompasada.
Mis ojos se dirigieron hacia donde se encontraba la cama.
Me aproximé con cuidado intentando silenciar mis pisadas,
entonces la vi,estaba acostada.
En su rostro se reflejaban las horas de espera,me pareció
que su cuerpo estaba actitud de entrega.
Me quedé mirándola como queriendo grabar en mi memoria cada
expresión,cada detalle que iba descubriendo en ella.
La estuve contemplando hasta que la reconocí y entonces
sentí el inevitable deseo de besarla.
Me estaba inclinando tratando de no hacer ruido cuando escuché
que ella me decía -no te preocupes, estoy despierta-.
La miré con la alegría del encuentro yle susurré al oído,
-estás despierta pero en realidad estás dormida,
un ruido inesperado,la alarma del despertador serían suficientes
para que abrieras los ojos y despertaras a la realidad olvidándote
de mí hasta nuestro próximo encuentro en el siguiente sueño-.
Desde el primer momento en que la vi supe que ella era la mujer que
siempre había estado buscando.Y que lo más increíble era que la había
buscado cada día en m vida diaria pero fue en el mundo de los sueños
donde la encontré. No sé si alguna vez estaremos juntos...
Cada noche me encuentro con ella y a la mañana siguiente recuerdo
vagamente lo que hacemos y conversamos pero nunca puedo
acordarme de su nombre,donde trabaja ni donde vive.
Por eso donde quiera que vaya la ando buscando entre la gente.
Un día mientras caminaba creí oír su voz,a veces cuando converso
con una colega me sorprendo observándola tratando de reconocerla
en un gesto,en una sonrisa o en una mirada, otras veces
creo verla en el rostro o en la forma de ser de una vecina.
Últimamente he sentido el deseo de escribir mi nombre
en los muros y paredes de la ciudad.
He estado pensando que si pinto un graffiti y justo debajo
de él escribo mi nombre,cuando la gente se
detenga para mirar
podrán ver mi nombre,sin sospechar que
realmente lo que hago es dejarle una señal,
un mensaje a la mujer de mis sueños.
También he pensado en escribirle poemas y
leerlos en lugares públicos.
Yo creo que esta idea puede estar relacionada
con alguna conversación en la que dije
que así podría encontrarme.
Pero todo es tan confuso y tan vago que por
ahora es sólo una idea y no sé si algún
día la llevaré a cabo..

proyecto de poemario El árbol de la vida

jueves, 20 de octubre de 2011

La noche viene llegando lentamente


Ahí estás...
en tu casa y en tu patio
en tu jardín de encanto,
entre plantas y flores,
podando los recuerdos
para que florezca el olvido.
Aquí estoy…
mirando a través
de los grandes ventanales de la casa.
La noche viene llegando lentamente,
el atardecer la espera
como todos los días
para que ella lo cubra
con su manto oscuro
y lo deje dormir en sus brazos.
Contemplo los grandes árboles
del parque que está
al frente de la terraza.
La noche viene llegando lentamente
La noche es el silencio
perpetuado en el firmamento.
Aquí estoy…
entre el humo del tabaco
y la oscuridad,
veo al niño que fui
tratando de subirse al árbol.
Es más real que tus promesas
y juramentos de amor.
La noche viene llegando lentamente.
Aquí estoy…
entre el humo del cigarro,
la soledad,
y los momentos
que se quedaron desvelados
a los pies de los recuerdos.
Me dices en tu carta que has
despertado de tu sueño.
Sucede que a veces duermo
para seguir soñándote.

Del proyecto de poemario El árbol de la vida

miércoles, 12 de octubre de 2011

A Pablo Neruda


Oda A Pablo Neruda


Poesía, alimento necesario como el aire que respiramos.
A España en el corazón. Tu canto renació en la guerra.
Bella tu obra, el Nobel no cambió tu esencia terrenal.
La lucha de los pueblos, vegetaciones milenarias,
Odas al amor. Como el pan en la mesa. Eso nos diste.
Nosotros, recibimos tu poesía, tu canto, tu verbo.
Emocionados vimos en tus palabras, vida, ilusiones.
Residencia en la tierra tu dirección. Poeta tu curriculum.
Una oda al camarada Pablo, alma poética, terrenal, estelar.
Dejaste para las generaciones futuras tu poesía militante
Al pueblo, a las gentes. Nos llega en las lluvias del sur.

Sobre la sangre derramada

en ciudades y pueblos de la patria,

sobre pirámides de libros cuyas palabras

murieron en la hoguera,

sobre el destino truncado de los presos políticos,

de los desaparecidos, de los asesinados,

sobre las almas desterradas a tierras sin nombres,

construyó el general de mercenarios

el gobierno militar de la incultura,

la dictadura de los halcones de la guerra.

Pablo, cuando tu alma se fue

hasta las alturas de Machu Pichu,

comenzó una época terrible.

Tus palabras quedaron junto a las gente

organizando futuro.

El mismo día de tu funeral

comenzó a renacer el verbo

sobreviviente del holocausto.

Modestas mujeres, hombres de trabajo

la gente, el pueblo obrero

y el pueblo campesino,

estudiantes y cantantes,

poetas y artistas,

gritaron tu nombre,

tus versos eran un grito de combate,

bajo la mirada atenta de soldados armados.

Con llanto en los ojos y coraje en el alma,

el pueblo comenzó a cantar La Internacional.

En todo el territorio de la patria prisionera

se agitaron las almas combatientes.

Ese día pusiste en el pecho del pueblo

cuchillos que yacían enterrados.

Yaces poeta insomne,

en tu lecho de elementos terrenales,

ojos de futuro, cantos prolongados

en la historia del tiempo.

Vengo a cantar contigo.

Traigo del sur las lluvias

y las vegetaciones exuberantes,

traigo rayos y truenos

para que sembremos tempestades.

Vengo a cantar contigo,

vengo de montes y quebradas

vengo del Valle del Elqui, por esos lares

dejé el arado esperando en las semillas.

Estoy aquí para cantar contigo,

y reencender el horizonte con las palabras.

Estoy aquí, vengo a cantar contigo

Pablo, vienes desde el vientre del pueblo,

desde las profundidades de la vida,

desde socavones dormidos en lechos minerales,

desde caminos rurales por los que la brisa de los días

va besando la piel de los senderos.

Vienes desde las alturas de los andamios

con los que los obreros construyen grandes edificios.

Vienes desde las grandes ciudades

de carreteras de asfalto y cemento,

de rostros fríos, indiferentes,

ausentes como el amor en fuga.

Vienes desde el campo con olor a madre tierra

en la que los labradores depositan

semillas germinales.

Vienes desde territorios de alfareros,

manos de arcilla y greda

de las que salen ollas, jarros y vasos

como pájaros del nido.

Vienes desde mares

reflejados en la luna de tus ojos,

desde los continentes

perpetuados en los versos de tu poesía.

Vienes volando desde las alturas de

cordilleras milenarias,

testigos del paso de la cruz y la espada

testigos del paso de la sangre y el fuego

que invadieron de norte a sur nuestras tierras.

Vienes desde territorios de habitantes indomables

renaciendo en la raza templada por el fuego

de los volcanes.

Vienes desde la serenidad de las noches

silenciosas del desierto,

Desde todos los rincones de la patria,

viene tu voz, tu canto, tu poesía.

Pablo Neruda, camarada poeta,

en las grandes alamedas de la patria

cerradas aún para el pueblo,

entre banderas incendiarias y consignas,

la gente grita e invoca tu nombre.

Pablo Neruda, camarada poeta,

¡Ven a renacer en la semilla!

Desde las alturas

viene la poesía nerudiana,

en estos tiempos.Aún vital y vigente.

Trae las lluvias torrenciales del sur

en sus pupilas.

Sus pies van reconociendo los caminos,

re-bautizando las tierras con nombres y recuerdos

renacidos de los tiempos antiguos,

antes de que las botas, fusiles y bayonetas

las dividieran en regiones.

Sus pasos van reencendiendo fuegos dormidos

años centenarios, siglos milenarios.

Pablo aire y agua,

Pablo fuego y tierra,

Tu poesía se contiene en todos los elementos.

Tu poesía conjuga la esencia de la vida.

¡Canta, canta poeta del pueblo!

¡Canta, canta poeta de raza indomable!

Lautaro y Caupolicán cantan contigo.

¡Canta, canta poeta de los enamorados!

¡Canta, canta poeta de amantes fortuitos!

Tu poesía de corazón rebelde,

canta en las voces del viento.

El pueblo hace suyo tu canto,

sus manos buscan la lámpara que dejaste encendida.

Capitanes del pueblo la encontrarán,

y tu canto llevando aires de libertad, iluminará la patria

desde el norte hasta la Araucanía.








viernes, 7 de octubre de 2011

El árbol de la vida


Siempre hay un origen para todo.
La oscuridad, la nada,
fue un comienzo.
La transformación,
la prolongación de todo
ya es un milagro.
Siempre hay un principio
una primera vez.
Barro,
hombre,
mujer,
árbol,
fruta,
tentación perpetuada
a través del tiempo.
La ira,
una sentencia,
un castigo inclemente.
Expulsión,
éxodo a tierras sin almas
y sin nombres.
Exilio obligado, repetido
en todos los espacios y tiempos.
Andamos, andamos y andamos.
Sudor, ríos germinando,
océanos de lágrimas diseminadas
por los caminos de la vida.
Andar y andar,
andar tras los pasos perdidos.
Almas errantes
prolongadas en el éxodo infinito.
Andar y andar en busca
del paraíso perdido,
escondido detrás
del polvo de los caminos.
Volver a los comienzos de la nada.
Volver a los orígenes
donde nada ha terminado.
Remece el árbol de la vida,
ese que quedó abandonado
en un rincón
del Edén milenario.

Del proyecto de poemario El árbol de la vida

domingo, 18 de septiembre de 2011

La eminencia de tu ausencia: Soledad


La soledad es un gusano mordiéndome
el alma.
La repetición infinita de la nada.
El vino esperando en la despensa
¿Qué se espera cuando se está esperando?
La soledad es un torrentes de
afiebradas palabras
que vienen cual tsunami arrasando
todo a su paso.
llevándose la semántica,
ahogando metáforas, símbolos.
Nada importa solo el verbo
se manifiesta.
La soledad es un grito ahogado
queriendo romper el silencio
de tu ausencia.

Del próximo poemario en preparación: El árbol de la vida

martes, 30 de agosto de 2011

Nocturno a una poeta


Hay sueños despiertos

en el pliegue de la noche.

Como una congregación de luciérnagas siderales,

las estrellas iluminan el firmamento.

Una ilusión insomne

trata de conciliar el sueño.

Bajo el claro de luna,

después de un largo día,

las sombras de los cansados álamos

dormitan en el fondo del río.

La casa, adivinando tu ausencia

mira hacia el campo

buscando tu presencia entre los árboles,

entre el arroyo que va saltando de peña en peña,

en el río que sueña el encuentro con la mar.

Pero tú no estás entre los árboles,

no estás en el arroyo o en el río

ni tras las montañas que cada día

paren piedras resplandecientes.

Tú estás en el valle de rosas y lavandas,

en un lecho de hojas de hierbas

yaces desnuda a mi lado.

Bajo el claro de luna, tu cuerpo iluminado

y en actitud de entrega

es la noche estrellada abierta al firmamento.

Mi boca a tu boca, como el pasto al rocío,

tu boca a la mía como tentadora fruta

del árbol de la vida.

Nos besamos queriendo saciar

la sed de amor,

el deseo y pasión

en la conjugación de nuestros labios.

Tú cabellera al viento juega con la brisa.

Tu cuerpo es la prolongación de tu esencia

reflejada en mis sueños.

Me deslizo por él lentamente.

Descubro los misterios escondidos

en tu mundo de ensueños.

Bajo caricia a caricia,

cubriendo beso a beso

todo el territorio de tus deseos ,

despertando la pasión

de los volcanes que habitan en ti.

Bajo el claro de luna,

tu cuerpo iluminado

y en actitud de entrega

es la noche estrellada

abierta al firmamento.

Y en tono cómplice

nos habla el universo.

Del próximo poemario, El árbol de la vida